Cuando parece ser que la llegada de Cesc es inminente, algunos se empeñan en no querer mezclarlo con Thiago, la estrella emergente del Barça.
La obsesión casi enfermiza del Barça por fichar a Cesc Fàbregas parece que llega a su fin ya que el Arsenal ya ha anunciado que está abierto a la negociación. No obstante, el problema que muchos auguraban donde veía complicado que Cesc encontrase un sitio en el once del Barça, con gente como Iniesta o Xavi, ahora se multiplica por dos.La consagración del hijo de Macinho ha llegado, tenía que llegar. Y lo ha hecho en el Europeo Sub21, donde Thiago se ha convertido en uno de los referentes, sumándose así al debate de la compatibilidad entre él y Cesc Fàbregas.
El Barcelona de hecho se apresuraba a atar a la joven estrella culé y le renovó, incluyendo una estratosferica claúsula de rescisión de 90 millones, acallando así los rumores que apuntaban a que Thiago tenía los días contados con la camiseta blaugrana.
Evidentemente hay muchos puntos negativos que pueden influir en la mala relación futbolística entre Thiago y Cesc.
Cesc Fàbregas llegará como el regalo deseado desde hace tres años. Además, teniendo en cuenta que con sólo veintitrés años, Cesc es todo un referente en el Arsenal y en la Premier, abandonando a los gunners como uno de sus capitanes más carismáticos.
Por eso, si alguno ve factible que finalmente Cesc Fàbregas pueda encontrar su sitio en el equipo titular, siempre lo hará en detrimento de Thiago Alcántara, que, quiera o no quiera, seguirá siendo el canterano.
Cesc la acepta con espontaneidad en la Roja, pero no es lo mismo. El Club es el día a día y la lucha por ganar un sitio en el medio campo sería la tónica habitual.
Por su lado Thiago, sí que es verdad que acaba de nacer como crack, pero nadie sabe si un año más en la “sombra” del banquillo podría frustrarle de manera que su evolución se viese frenada.
Porque una cosa es querer triunfar en el Barça y otra poder hacerlo. Thiago ya tiene ejemplos claros de que en la mayoría de veces puede ser posible, pero no probable. Puede ser posible si miras a Pedro o a Sergio Busquets, no si lo haces fijándote en jugadores como Bojan o Jeffren, jugadores que ahora salen por la puerta de atrás como quien dice, después de dos años catalogados como perlas intransferibles.
Thiago es un crack en ebullición, pero solo tiene veinte años, y por lo que parece, explota en mala época para la cantera culé. Si en otros tiempos, Pedro Rodríguez y Busquets tuvieron la confianza del cuerpo técnico para poder avanzar en el primer equipo, ahora parece que este verano la cantera entra en venta para poder hacer caja por la posible llegada de otros jugadores que complementen la plantilla.
Thiago se está convirtiendo en una estrella y donde hacerlo mejor que en el Barça, el mejor equipo del mundo. Si crees en tus posibilidades, y el tu club también, lo mejor sería evolucionar en un equipo que parece no tener techo.
Otra cosa es la ambición del jugador. En todo caso, con la llegada de Cesc, Thiago podría tener un sitio casi privilegiado en el orden jerárquico del medio campo culé.
No hay que olvidarse una vez más, que la temporada es muy larga. Xavi tiene una edad, y no sería raro poder quedar fuera en muchos partidos. Esto y la hipotética dosificación de cracks como Messi o Villa podría permitir incluso ver a Thiago y Cesc, juntos en el campo.
Juntos en lo que se convertiría en un ataque genial, con dos jugadores tan ofensivos que sorprenden, uno por su clase tan novedosa a su edad, para subir el balón, para dar el último pase, y el otro por situarse como centrocampista adelantado que lo mismo te da un pase, que marca gol.
Dos jugadores compatibles sin duda alguna, pero que lograrán amoldarse naturalmente tal y como sucedería como por arte de magia. Otros factores entran en este debate, y que posiblemente mermarán este matrimonio casi perfecto, como por ejemplo el precio.
goal.com
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